CHEMOVET Laboratorio Farmaceutico Veterinario
CHEMOVETLaboratorio Farmaceutico Veterinario 

Oncovet TL (trilostano)

Bajo registro en SENASA - Expediente 23687/16

Supresor adrenocortical para uso oral en caninos

 

DESCRIPCIÓN: TRILOSTANO
Se presenta en 4 presentaciones (10, 30, 60 y 120 mg) para administración oral en base al peso del animal. El trilostano (4α,5α,17β)-3,17-dihydroxy-4,5-epoxyandrost-2-ene-2-carbonitrile) es un análogo de esteroide sintético activo por vía oral que inhibe selectivamente la deshidrogenasa 3β-hidroxiesteroide en la corteza adrenal, inhibiendo de este modo la conversión de la pregnenolona en progesterona. Esta inhibición bloquea la producción de glucocorticoides y, en menor medida, de mineralocorticoides y hormonas sexuales mientras que los niveles de precursores de esteroides aumentan.

 

INDICACIONES: TRILOSTANO está indicado para el tratamiento del
hiperadrenocorticismo dependiente de la hipofisis en perros. El TRILOSTANO está indicado para el tratamiento del hiperadrenocorticismo por tumor adrenocortical en perros. 

 

DOSAJE Y ADMINISTRACIÓN: La dosis inicial para el tratamiento de hiperadrenocorticismo en perros es 2,2 a 6,7 mg/kg una vez al día según el peso corporal y el tamaño de comprimido (ver Tabla 1). El TRILOSTANO debe administrarse con las comidas.

 

 

Tabla 1: Dosis inicial rango de peso (kg) - Dosis inicial (mg) una vez al día

 

Peso 

Cantidad y tipo de cápsula

1,7 a 4,5 Kg.

Un comprimido de 10 mg

4,5 a 10 Kg

1 comprimido de 30 mg

10 a 20 Kg.

2 comprimido de 30 mg

20 a 40 Kg. 

4 comprimido de 30 mg

40 a 60 Kg.

6 comprimido de 30 mg 

 

 

 

Después de entre 10 y 14 días aproximadamente con esta dosis, vuelva a examinar al perro y lleve a cabo una prueba de estimulación con ACTH entre 4 y 6 horas después de la dosis. Si el examen físico es aceptable, prosiga de acuerdo a lo indicado en la Tabla 2.

Tabla 2: Pasos ante la evaluación entre 10 y 14 días cortisol sérico post ACTH.

 

 

     

Tabla 2: Pasos ante la evaluación entre 10 y 14 días cortisol sérico post ACTH.

 

Cortisol sérico post ACTH
  ug/dL               nmo/L  

 Acción

< 1,45

< 40 

Detener el tratamiento. Reiniciar luego con una dosis más baja

1,45 - 5,4

40 - 150  

Continuar con la misma dosis

5,4 - 9,1  

150 - 250

Continúe con la dosis actual si los signos clínicos están bien controlados o Aumente la dosis inicial si los signos clínicos de hiperadrenocorticismo siguen siendo evidentes

> 9,1 

> 250  

Aumentar la dosis

 

 

 

Las combinaciones de distintos tamańos de comprimidos deben utilizarse para incrementar lentamente la dosis una vez al día.
Los ajustes de las dosis individuales y el monitoreo constante son esenciales. Re-examine y lleve a cabo una prueba de estimulación
con ACTH entre los 10 y 14 días posteriores a cada alteración de la dosis. Deberá tener cuidado durante el aumento de la dosis para controlar
los signos clínicos del perro y las concentraciones de electrolitos séricos. Se recomienda la administración una vez al día. Sin embargo, si los signos clínicos no son controlados durante la totalidad del día, es probable que sea necesario administrar la dosis dos veces al día. Para pasar de una dosis diaria a dos dosis diarias, aumente la dosis diaria total de 1/3 a 1/2 y dividir la cantidad total en dos dosis administradas cada 12 horas. 

 

 

MONITOREO A LARGO PLAZO: Una vez que se ha alcanzado una dosis óptima de TRILOSTANO, re-examinar al perro a los 30 y 90 días, y posteriormente cada 3 meses. Como mínimo, este monitoreo deberá incluir una historia clínica y un examen físico, una prueba de estimulación con ACTH (realizado entre 4 y 6 horas después de la administración TRILOSTANO, y pruebas bioquímicas séricas (con especial atención a los electrolitos y las funciones renal y hepática). Una prueba de estimulación post-ACTH que tiene como resultado un cortisol de <1,45 mg / dl (<40 nmol / L), con o sin alteraciones electrolíticas, puede preceder a la aparición de signos clínicos de hipoadrenocorticismo.
Un buen control se indica mediante signos clínicos favorables, así como cortisol sérico post-ACTH de 1,45 a 9,1 g / dl (40-250 nmol / L).
Si la prueba de estimulación con ACTH es <1,45 mg / dl (<40 nmol / L) y / o si se encuentra un desequilibrio de electrolitos característico del hipoadrenocorticismo (hiperpotasemia e hiponatremia), TRILOSTANO debería suspenderse temporalmente hasta la recurrencia de los signos clínicos compatibles con el hiperadrenocorticismo y hasta que los resultados de la prueba vuelven a la normalidad (1,45 a 9,1 mg / dL o 40-250 nmol / L). El TRILOSTANO podrá ser entonces administrado nuevamente en una dosis más baja. Los propietarios de los perros deberán recibir la orden de interrumpir el tratamiento y contactar a su veterinario de inmediato en caso de reacciones adversas o acontecimientos inusuales. CONTRAINDICACIONES: El uso de trilostano está contraindicado en perros que han demostrado hipersensibilidad al TRILOSTANO. No utilice TRILOSTANO en animales con enfermedades hepáticas primarias o insuficiencia renal. No utilizar en perras preñadas. Los estudios realizados con TRILOSTANO CHEMOVET (trilostano) en animales de laboratorio han demostrado efectos teratogénicos y la pérdida temprana del embarazo.

 

ADVERTENCIAS: En caso de sobredosis, puede ser necesario un tratamiento sintomático de hipoadrenocorticismo con corticosteroides, mineralocorticoides y fluidos intravenosos. Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) debe utilizarse con precaución con TRILOSTANO, ya que ambos fármacos tienen efectos que reducen la aldosterona y pueden ser aditivos, mermando la capacidad del paciente para mantener niveles normales de electrolitos, volumen sanguíneo y perfusión renal. Los diuréticos ahorradores de potasio (por ejemplo, la espironolactona) no deben utilizarse con TRILOSTANO ya que ambos fármacos tienen el potencial de inhibir la aldosterona, aumentando la probabilidad de hiperpotasemia.

 

ADVERTENCIAS EN HUMANOS: Mantener fuera del alcance de los niños. No apto para consumo humano. Lavarse las manos después de su uso. No vacíe el contenido de las cápsulas y intente dividirlas. No manipule las cápsulas si está embarazada o intentando concebir. El trilosano se asocia con efectos teratogénicos y pérdida temprana del embarazo en animales de laboratorio. En caso de ingestión accidental / sobredosis, acuda inmediatamente al médico y lleve con usted el envase etiquetado.

 

PRECAUCIONES: El hipoadrenocorticismo puede desarrollarse a cualquier dosis de TRILOSTANO. En algunos casos, puede demorar meses para que la función suprarrenal regrese normal; y algunos perros nunca recuperan la función adrenal adecuada. Un pequeño porcentaje de perros pueden desarrollar el síndrome de abstinencia de corticosteroides dentro de los 10 días de iniciado el tratamiento. Este fenómeno es el
resultado de la abstinencia aguda de glucocorticoides circulantes. Los signos clínicos incluyen debilidad, letargo, anorexia y pérdida de peso.
Estos signos clínicos deben diferenciarse de una crisis hipoadrenocortical temprana por la medición de las concentraciones de electrolitos
séricos y el rendimiento de una prueba de estimulación con ACTH. El síndrome de abstinencia de corticosteroides deberá responder a la
cesación de TRILOSTANO (la duración de la interrupción se basará en la gravedad de los signos clínicos) y el reinicio de la administración a una dosis menor. El tratamiento con mitotano (o,p’-DDD) reducirá la función adrenal. La experiencia sugiere que cuando se suspende una terapia con mitotano, deberá transcurrir un intervalo de al menos un mes antes de la introducción de TRILOSTANO. Es importante esperar tanto la recurrencia de signos clínicos compatibles con hiperadrenocorticismo, y un nivel de cortisol post ACTH de > 9,1 g / dl (> 250 nmol / L) antes de iniciar el tratamiento con TRILOSTANO. Se aconseja realizar un monitorieo de la función adrenal, dado que los perros tratados previamente con mitotano pueden ser más propensos a los efectos de TRILOSTANO. El uso de TRILOSTANO no afectará el tumor adrenal en sí mismo. La suprarrenalectomía debe considerarse como una opción para aquellos casos que son buenos candidatos para cirugía. El uso de este fármaco no ha sido evaluado en perras lactantes y machos destinados a la reproducción. debilidad. En ocasiones, pueden ocurrir reacciones más graves como depresión severa, diarrea hemorrágica, colapso, crisis hipoadrenocortical o necrosis / ruptura, las cuales pueden causar la muerte. En un estudio de campo en Estados Unidos con 107 perros, ha demostrado la necrosis / ruptura suprarrenal (dos perros) y el hipoadrenocorticismo (dos perros). Estas fueron las reacciones adversas más graves en el estudio. Uno de los perros murió repentinamente de necrosis suprarrenal, aproximadamente una semana después de comenzar la terapia con trilostane. Uno de los perros desarrolló una ruptura suprarrenal, que se considera secundaria a la necrosis suprarrenal, aproximadamente seis semanas después de comenzar la terapia con trilostano. Este perro respondió a la interrupción trilostano y apoyo terapáutico. Dos de los perros desarrollaron hipoadrenocorticismo durante el estudio. Estos dos perros mostraron signos clínicos compatibles con hipoadrenocorticismo (letargo, anorexia, colapso) y niveles de cortisol post ACTH ≤ 0,3 μg / dl. Ambos perros respondieron a la interrupción del trilostano y al cuidado de apoyo, y uno de los perros requiriá tratamiento continuo para el hipoadrenocorticismo (glucocorticoides y mineralocorticoides) después de la presentación aguda.
No se observaron reacciones adversas en 93 perros. La más común de ellas incluyen diarrea (31 perros), letargo (30 perros), inapetencia / anorexia (27 perros), vómitos (28 perros), signos musculoesqueléticos (cojera, empeoramiento de la enfermedad degenerativa de las articulaciones) (25 perros), infección del tracto urinario (ITU) / hematuria (17 perros), temblores / escalofríos (10 perros), otitis externa (8 perros),
síntomas respiratorios (tos, congestión) (7 perros), y anormalidades de la piel / pelaje (seborrea, prurito) (8 perros). Cinco perros murieron o fueron sacrificados durante el estudio (un perro por los efectos de una necrosis adrenal, discutidos anteriormente, dos perros debido a la progresión de una insuficiencia cardíaca congestiva pre-existente, un perro debido a signos progresivos del sistema nervioso central, y un perro por el deterioro cognitivo que condujo a una eliminación inadecuada). Además de los dos perros con necrosis / ruptura adrenal y los dos perros con hipoadrenocorticismo, otros cuatro perros fueron retirados del estudio como resultado de posibles reacciones adversas relacionadas con el trilostano, incluyendo colapso, letargo, inapetencia y temblor. Los hemogramas completos realizados antes y después del tratamiento revelaron una reducción estadísticamente significativa (p <0,005) en las variables de células rojas (HCT, HGB y RBC), pero los valores medios se mantuvieron dentro del rango normal. Asimismo, 10% de los perros mostraron valores BUN elevados (≥ 40 mg/dL) en ausencia de elevaciones concurrentes de creatinina. En general, estos perros se presentaron como clínicamente normales al momento del BUN elevado. En un estudio de seguimiento a largo plazo de los perros del estudio de eficacia de Estados Unidos, las reacciones adversas fueron similares al estudio a corto plazo. Se observaron más comúnmente vómitos, diarrea y signos gastrointestinales generales. Se reportaron síntomas de letargo, inapetencia / anorexia, soplos cardíacos o signos cardiopulmonares, micción inapropiada / incontinencia, infecciones del tracto urinario o enfermedades genitourinarias y signos neurológicos. En otro estudio de seguimiento en los Estados Unidos se incluyeron 14 muertes, tres de las cuales estuvieron posiblemente relacionadas con el trilostano. Once perros murieron o fueron sacrificados durante el estudio por una variedad de condiciones no relacionas o con una relación desconocida a la administración de trilostano. En dos estudios de campo en el Reino Unido con 75 perros, las reacciones adversas más comunes observadas fueron vómitos, letargo, diarrea / heces blandas y anorexia. Otras reacciones adversas incluyeron nicturia, úlcera corneal, tos, estro persistente, flujo vaginal e hinchazón vulvar en una hembra castrada, hipoadrenocorticismo, desequilibrio de electrolitos (potasio elevado, con o sin disminución de sodio), colapso y convulsiones, temblores, espasmos musculares, estreñimiento, picazón, aumento y pérdida de peso. Uno de los perros murió de insuficiencia cardíaca congestiva y otro de tromboembolismo pulmonar. Tres perros fueron sacrificados durante el estudio. Dos perros sufrieron insuficiencia renal y otro empeoramiento de la artritis y deterioro del apetito. En un seguimiento a largo plazo de los perros incluidos en los estudios de campo en el Reino Unido se observaron las siguientes reacciones adversas: episodio hipoadrenocortical (incluyendo síncope, temblor, debilidad y vómitos), crisis hipoadrenocortical o insuficiencia renal (incluyendo azotemia, vómitos, deshidratación y colapso), flujo vaginal intermitente crónico, diarrea hemorrágica, vómitos ocasionales y edema de los miembros distales. Los signos de hipoadrenocorticismo fueron generalmente reversibles tras la retirada del fármaco, pero pueden ser permanentes. En uno de los perros fue suspendido el tratamimento con TRILOSTANO y continuó teniendo hipoadrenocorticismo cuando se evaluó un año después. En el seguimiento se incluyeron reportes de muertes, al menos 5 de los cuales fueron posiblemente relacionadas con el uso de TRILOSTANO. Estos incluyeron a los perros que murieron o fueron sacrificados debido a insuficiencia renal, crisis hipoadrenocortical, diarrea hemorr.gica y gastroenteritis hemorrágica. También los eventos adversos adicionales incluyen: insuficiencia renal, diabetes mellitus, pancreatitis, anemia hemolítica autoinmune, vómitos, diarrea, anorexia, reacciones cutáneas (sarpullidos, erupciones cutáneas eritematosas), paresia de las extremidades posteriores, convulsiones, signos neurológicos de crecimiento de macroadenomas, úlceras orales y temblores musculares.


INFORMACIÓN PARA PROPIETARIOS DE PERROS: Los propietarios deben ser conscientes de que las reacciones adversas más comunes pueden incluir: un descenso imprevisto en el apetito, vómitos, diarrea o letargo.  Los propietarios deben ser informados de que el control de hiperadrenocorticismo debe resultar en la resolución de la polifagia, la poliuria y la polidipsia. Las reacciones adversas graves asociadas con este fármaco pueden ocurrir sin previo aviso y en raras ocasiones resultan en la muerte (ver REACCIONES ADVERSAS). Los propietarios deben ser advertidos de suspender TRILOSTANO y contactar con su veterinario inmediatamente si se observan signos de intolerancia. Los propietarios deben ser informados acerca de la importancia de los seguimientos periódicos para todos los perros durante la administración de TRILOSTANO. 

 

FARMACOLOGÍA CLÍNICA: La absorción del trilostano se ve reforzada por su administración junto con el alimento. En perros sanos, los niveles plasmáticos máximos de TRILOSTANO ocurren dentro de la hora y media, y regresan a los niveles de referencia dentro de las doce horas, aunque se produce una gran variación entre los perros. No hay acumulación de trilostano o sus metabolitos con el tiempo. 

 

EFICACIA: Ochenta y tres perros con hiperadrenocorticismo se inscribieron en un estudio multicentrico en Estados Unidos. Asimismo, 30 perros con hiperadrenocorticismo se inscribieron en dos estudios de campo en el Reino Unido. Los resultados de estos estudios demostraron que el tratamiento con TRILOSTANO tuvo como resultado una mejoría de los signos clínicos (disminución de la sed, disminución de la frecuencia de la micción, disminución del jadeo y mejora del apetito y la actividad). La mejora en los niveles de cortisol post ACTH ocurrió en la mayoría de los casos dentro de los 14 días de iniciar la terapia con TRILOSTANO. En estos tres estudios, hubo un total de 10 perros diagnosticados con hiperadrenocorticismo debido a un tumor adrenal o debido a tumores hipofisarios y suprarrenales concurrentes. La evaluación de estos casos no logró demostrar una diferencia en la respuesta clínica, end.crina o bioquímica en comparación con los casos de hiperadrenocorticismo dependiente de la hipófisis. 

 

 

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